En Colombia, hacer ciencia desde las regiones periféricas ha implicado históricamente un ejercicio de resistencia, rigor metodológico y persistencia. Hoy, ese esfuerzo sostenido desde el sur del país recibe una noticia de profunda trascendencia: el Centro de Estudios de Desarrollo Regional CEDRE, de la Universidad de Nariño, ha alcanzado el reconocimiento oficial como Centro de Investigación del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI), otorgado por la Dirección de Ciencia y el Comité Viceministerial de Conocimiento, Innovación y Productividad del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, mediante la Resolución No. 0880 del 21 de septiembre de 2026.
Más que una habilitación administrativa, este logro representa la consolidación de un centro de pensamiento que ha sabido leer las urgencias socioeconómicas de los territorios andino, pacífico y amazónico, transformando la investigación situada en evidencia de alta calidad y en insumos esenciales para la formulación de políticas públicas.
Durante décadas, la centralización de los centros de producción científica en los ejes tradicionales del país ha invisibilizado las dinámicas complejas que operan en las fronteras y regiones intermedias. El CEDRE ha contrarrestado esta tendencia mediante una agenda volcada hacia el desarrollo humano integral, el análisis del mercado de trabajo, el desarrollo alternativo y las transformaciones productivas y extractivas que configuran el pulso del suroccidente colombiano.
Obtener el reconocimiento del SNCTI no es un punto de llegada, sino la validación de un ecosistema interno estructurado bajo estrictos parámetros de excelencia. Es decir, capacidad de gestión investigativa y producción bibliográfica de alto impacto; planeación estratégica, consolidación de grupos de investigación, semilleros, docentes e investigadores altamente calificados; y articulación efectiva entre la academia, la institucionalidad y las comunidades.
Este reconocimiento constata que la investigación generada en Nariño cumple con los estándares más rigurosos del país, posicionándose entre los grandes centros nacionales de ciencia y tecnología.
El dictamen emitido por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación dota al CEDRE de nuevas y mejores herramientas de interlocución. Al integrarse formalmente al directorio de actores reconocidos del sistema, el centro amplía sus capacidades de gestión: se habilitan vías directas para postular y ejecutar recursos de fondos concursables nacionales e internacionales destinados a la I+D+i; se robustece la red de cooperación con universidades, centros de pensamiento y organismos multilaterales, facilitando el intercambio científico transdisciplinario; y se abren canales para que el sector productivo y entidades aliadas se beneficien de esquemas de deducción tributaria al apostar por proyectos científicos ejecutados por el centro.
En un contexto global atravesado por crisis ecológicas, precarización laboral y reconfiguraciones geopolíticas, el rol de los centros de investigación regionales es vital. El reconocimiento del CEDRE por parte de Minciencias demuestra que es posible hacer ciencia rigurosa sin renunciar al anclaje territorial ni a la responsabilidad social. Para la Universidad de Nariño y para el sur de Colombia, esta acreditación confirma que la universidad pública investiga al más alto nivel, aportando claves teóricas y empíricas indispensables para descifrar el porvenir de la región.
Miguel Figueroa
Investigador CEDRE
Economista y Magíster en Educación ambiental.






